miércoles, 7 de enero de 2009

Y si de imposibles se trata...
Siguió la noche. Siguieron los tragos. Siguieron las miradas. Siguieron las guasadas de la no agraciada.
Salimos. Linda noche. Últimos días de verano, con una mezcla de clima otoñal.
Me escapo de la guasa. Viene la rubia (D) e intenta convencerme de que le de a su guasa amiga.
Yo le digo que no puedo, que estoy ocupado.
Ella pregunta ¿de novio?
Yo digo que no, que estoy ocupado con ella, que es a ella la que quiero y a quien no puedo sacar los ojos de encima.
Se ríe seductora. Se la notaba guacha. Sabía exactamente qué cara poner para poder cagarse de risa y a la vez mantenerme ahí; atontado.
Además, tenía un ojo apenas virolo.... (no che,.. no crean que le quedaba mal porque era una de sus mejores cualidades).
Cuando se reía así como se me río a mi, quedaba totalmente irresistible.
Yo, aunque estaba soltando algún que otro can, me lo seguía tomando con total calma.
Era como que tenía la tranquilidad de poder decir lo que quisiera, aunque fuera con doble sentido, aunque fuera algún canino.
Ella tenía la mejor de las ondas, los dos estábamos bastante entonados, y, sobre todo, ella me brindaba esa oportunidad, esa sensación de que estaba todo bien, de que iba por el buen camino.
Ellas iban a seguir el festejo cumpleñearil en Sunset (que en esa época no era lo que es ahora), que un amigo de ellas era el DJ.
Me pregunta si vamos. Le digo que por supuesto y nos subimos a una camioneta de una amiga.
Por suerte a Daniel se le ocurrió venir también, porque yo me había olvidado completamente de él.
En el camino me dice que el DJ le tira los perros, pero que su amiga Caro moría por el. Un bajón.
Apenas entramos lo fueron a saludar al DJ y ya desde lejos, podía ver como la galgueaba.
Estábamos yendo al baño. Así en malón. Y me sorprendo a mí mismo diciéndole a Daniel que le iba a dar a «su» chica (código de hombres). Lo sorpresivo fue que no le pedí «permiso» para tratar. Fue para hacer.
En cuanto salí del baño, ella estaba bailando en el medio de la pista.
Caminé hacia ella, cruzando el bolique. Era un hombre con una misión. Nada iba a detenerme. Ella seguí bailando, sumergida en sus sueños de burbujas y sensualidad. Mi pecho se inflaba a cada paso que daba.

5 Opinaciones:

Laperraseescapó dijo...

Y? Cómo siguió?
Me encantó como sonó ese: "Era un hombre con una misión"

El Opinador..to dijo...

SIIIIII.... tengo una seguidora!!!!!!!
Alguien me lee!!!!
Te ganaste un peloponeso por lectora fiel, quedate en línea y la producción te explica como hacerte con el premio.
Besos

Laperraseescapó dijo...

Uhhhhhhhh!!! No me quedé en línea... ¿Me lo dás lo mismo? Jajjajajjajajaja
¡Quiero mi peloponeso!

Anónimo dijo...

Ge tiene razon.. tanto churro te afecto la memoria... jaja Igual sigo queriendote mucho.. estas en el pedestal aunque no vuelva a estar en el original de tu lista!jja Tu mujer, si es que estas con alguien, es muy afortunada!! TQM D

Opi (Wan Kenobi) dijo...

Anónima..... "D"... sos la "D" que vuela?