domingo, 21 de diciembre de 2008

Fue muy duro. Pero después de mucho concentrarme y tomar valor unas 453 veces, completé la llamada telefónica a la morocha.
Quedamos en ir al cine. No me acuerdo que peli era, pero mucho no me importaba.
La anterior ya era conocida y sabía perfectamente que estaba entregada.
Pero esta era distinto. Acá estaba en juego mi autoestima. Mis posibilidades de levantarme minas con mi «nuevo yo».
Obviamente estaba oxidado en el viejo arte de dar el primer beso. Convengamos que no es una situación sencilla. Mucho menos cuando uno está oxidado.
Así que sacrifiqué mi cuello y me dediqué a que me diera una buena tortícolis mientras, en vez de mirar la peli, la miraba a ella.
No lo recomiendo. Es realmente muy incómodo. Pero sirvió. La muy guacha tardó como 45 minutos en reaccionar y darme el pie para mi frase matadora (alguna pavada como que no podía sacarle los ojos de encima).
No me acuerdo si fue esa misma noche o si hubo otra salida antes de llevarla a la cama.
Sin dudas fue -desde esos tiernos encuentros púberes- el mejor encuentro que había tenido.
¿Cómo explicarlo sin ser demasiado guaso? Era pasar de creer que todo era una selva tupida, pegajosa y un poco maloliente a una propaganda de aceite Johnson. Fresca, rosadita, suave y sin un pelito.
Era el principio del fin.

4 Opinaciones:

LaVieEnRose dijo...

ayyy q compración tan...tan...bueno que se yo, tan comparativa jaja

a que edad te casaste?

me gusta el blog!
saludos

Laperraseescapó dijo...

Jajajajjajajaja....
Quedó claríiiiiisimo!!!!
Definitivamente valió la pena un poco de tortícolis...Ja!

El Opinador..to dijo...

LaVie..: Gracias por pasar. Sabía que entraba en terreno pantanoso con la comparación, pero tenía que hacerla.
Me casé demasiado, pero DEMASIADO chico.

Perra: Si. La verdad que valió la pena. Aunque no todo lo que brilla es oro.... ya llegaremos a eso en su momento.

nadasepierde dijo...

Empecé desde el principio, como debe ser.
Me sorprendiste, JAMAS pensé que despues de una separación corta (5 años tampoco es taaaaaaaaaaaaanto) de pánico encarar otra vez. Tampoco de una larga...como que es algo asi como andar en bicicleta... nunca se olvida, y siempre está esa adrenalina de volver a empezar.
Aclarame que es ser "demasiado chico".... yo me casé a los 20 y era demasiado chica. ni ahi duré 5 años.