jueves, 9 de julio de 2009

Era mucho meter este cuento y lo que yo quiero decir, en una misma entrada.
Así que lo dividí en dos, porque este cuento me parece genial. Creo que refleja y reúne un análisis concienzudo de la realidad en unos pocos párrafos.
Es el cuento del santiagueño y Pascual Mastellone (dueño de la Serenísima).

Mastellone iba con su limosina Rolls Royce por una ruta argentina, cruzando por Santiago del Estero.
Estaba de buen humor porque había cerrado un negocio importantísimo, y lo había en la mitad del tiempo pensado.
Así que cuando, después de ver kilómetros y kilómetros de campo vacío, cuando vió a un hombre tirado, durmiendo la siesta bajo un árbol, le dijo a su chofer que parara el auto, y fue a hablar con el santiagueño, después de las introducciones Mastellone preguntó al santiagueño si le molestaba que le hiciera unas preguntas.

(M)- ¿Por qué tiene tan pocas vacas?

(S)- Porque con las que tengo, me alcanza. Saco leche para mi y mi familia, carne suficiente y me sirve también para canjear o vender y comprar lo que necesito.

(M)- ¿Y cuántos empleados tiene?

(S)- Nadie, por eso tengo poquitas vacas también, para poder cuidarlas yo solo.

(M)-¿Y por qué no compra más vacas?

(S)-¿Para qué?

(M)- Para tener más plata.

(S)-¿Y para qué quiero más plata?

(M)- Para poder comprar más vacas y equipamiento. Puede comprar máquinas de ordeñe.

(S)-¿Y para que quiero comprar máquinas de ordeñe?

(M)- Para agilizar su trabajo y obtener mayores rentas.

(S)-¿Y para qué quiero mayores rentas?

(M)- Para comprar algunos camiones cisterna y hacer el transporte de leche directamente usted?

(S)-¿Y para qué quiero hacer eso?

(M)- Para tener más renta y así poder invertir en camiones refrigerados y repartir también la carne

(M)- Y después puede abrir su propia carnicería, o hacer embutidos. Hacerse importante, hombre, tener mucho, pero muchísimo dinero.

(S)-¿Y para qué quiero yo muchísimo dinero?

(M)-Para darse todos los lujos hombre, para hacer lo que quiera, cuando quiera.

¿Y QUE TE PENSÁS QUE ESTABA HACIENDO HASTA QUE ME DESPERTASTE DE LA SIESTA?

Es tan fácil confundirse.

12 Opinaciones:

Anónimo dijo...

A veces no nos damos cuenta de que para ser felices no es necesario muchísima plata y estamos más pendientes de contar lo que nos falta y no vemos lo que tenemos.

Muy buen relato Opi!

Besos

Mia

Mia dijo...

A veces no nos damos cuenta de que para ser felices no es necesario muchísima plata y estamos más pendientes de contar lo que nos falta y no vemos lo que tenemos.

Muy buen relato Opi!

Besos

Fabiana dijo...

Ya conocía este cuento pero con otros protagonistas.
La realidad es que no siempre uno puede relajarse y no pensar en la plata, sobretodo en estos momentos..

Pero, nunca hay que perder de vista las pequeñas cosas que nos hacen seguir adelante..
La familia, la pareja, los hijos, los amigos, y mil cosas mas que solo las "ves" cuando lográs desprenderte de los quilombos diarios, así solo sea para darte cuenta que tu pareja te hace reir con boludeces(y que eso siempre te cambia el ánimo, aunque no te hayas dado cuenta), que tu hijo siempre tiene algo nuevo para compartir con vos y hace que te olvides de los quilombos aunque sea por un rato..
Muy bueno Opi, como siempre!

Besotes!! :)

Isadora dijo...

Genial el cuento Opi.

Como siempre, todo genial por acá.

Beso enorme carilindo bipolar!

Opinadorto dijo...

Mia: y si. Es que a veces nos pasan tantas cosas por la cabeza que nos cuesta enfocar.

Fabi: Lo ideal sería darnos cuenta -y no olvidarnos nunca- que esas "pequeñas cosas" son las grandes cosas de la vida, no?
Besote.

Isa: Gracias corazón. Beso

*Ene Deláa* dijo...

Lo conocía, lo cuenta mi padre cada tanto pero con otros personajes menos famosos que Mastellone.
Son esas cosas que nos hacen pensar en vivir distinto, y que olvidamos unos minutos después.

Morocha dijo...

Respeto.
Respeto mutuo es según mi criterio,la base de absolutamente todo.
Respeto y equilibrio.

Espero ansiosa la segunda parte.

Laura dijo...

mi vieja siempre decia que todo lo que se soluciona o consigue con dinero, no es importante...y cada vez me convenzo más de eso

voy a esperar su segunda parte para comentar.

Saludos

Opinadorto dijo...

Ene: Si. Yo también olvido, pero cada vez lo pienso más seguido.

Morocha: Fume Jockey, el equilibrio justo (humor con respeto)

Laura: Tu vieja debe haber leído a Epicteto.
Saludos

Laura dijo...

che, ni idea de quién fue Epicteto, lo tuve que googlear...pero que mami tenía razón, la tenía

y me voy a leer la segunda parte

saludito.

Café (con tostadas) dijo...

vengo descolgada desde hace dos días de los blogs, no?

Hoy estuve almorzando con un par de grandes amigos. Entre comida y café tuvimos una charla así, ASÍ! Tanto que resonaron frases como:

"o sos multimillonario y comprás tranquilidad o te resignás a ser "un poco más pobre" y ganás tiempo y ganas para las cosas que te hacen bien"

La diferencia es que la primera opción no sólo es más difícil de alcanzar sino que suele no llevarse bien con la calma.

reja dijo...

Un gran cuento, y tan cierto.

Yo intento vivirlo, pero ¡ah, cómo ea difícil en estos tiempos!

Es simpática la mirada de "desilusión" y confusión de mis padres y otras personas cuando escuchan que no quiero ser rica... Es una pasada :)