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miércoles, 3 de marzo de 2010

...como chupete en el culo!

Los perros no viven en departamentos.

A vos te juega.
A vos te festeja cuando llegás.
A vos te mueve la colita.
A vos te trae el palito.

¿Por qué carajo yo me tengo que bancar a esa bola de pelos ladrando toda la noche?
¿Por qué me hacés odiar, putear y desear maldiciones terribles a un pobre animalito?

Si te gustan los perros y querés tener uno, bancate vos los pelos, los olores, las babas, las cacas, las meadas, las pulgas y todos los ruidos de ese bichito que VOS elegiste como compañero.

Pero que yo tenga que estar esquivando terezos cuando camino y viendo cómo hacer para conciliar el sueño cuando al pobre pichicho por H o por B le agarra un ataque de ladrido balconiano, mientras vos dormís tranquilo en la otra punta, me genera una violencia tal, que no es justa.

Porque no puedo destilarla.
Porque me parece un acto terriblemente egoísta "Yo disfruto del perrito, y ustedes, Tooooodos, se lo tienen que bancar", que no me lo banco, que me dan ganas de cagarte a trompadas y hacerte comer la merda de tu perrito.

Amo a los perros. A los de verdad... los que superan en altura la línea de la rodilla de su dueño.

Los chiquitos me parecen una bosta. Para tener un peluche así, prefiero un gato, que no maúlla, al que no tenés que sacar a pasear, que caga en sus piedritas, etc.


A los amantes de los perros, les digo que este mensaje no está dirigido a ustedes. Porque si los aman, duermen a su lado, o están amaestrados para no ladrar.

A los pelotuditos que se compran un perro para tenerlo 22 horas por día en un balcón y las 2 restantes con un chango al que le pagás para pasear.... a esos pelotuditos les digo: "VAYANSE A CAGAR"

martes, 29 de septiembre de 2009

A veces uno lee o escucha a grossos, eminencias, personalidades destacadas (no importa en qué) y puede ver como, a lo largo de sus vidas, se fueron preparando, o fueron forjando su destino.
Escuché dos conferencias de uno de los creadores de Apple -Steve Jobs- y cada una a su manera, me marcaron.
En la primera de esas conferencias hablaba de que, a raíz de un cáncer que le habían descubierto -y que después remitiría- se había dado cuenta de que tenía que poner el práctica ese viejo dicho de "vive cada día como si fuera el último de tu vida, porque un día lo será".
Creo haber hecho una entrada en la que hablaba de esto.
La idea es que con un día, no pasa nada, pero si uno piensa qué hizo esta semana y encuentra muy pocas cosas lindas, buenas, placenteras, debería replantearse su vida.

En otra de las conferencias hablaba de esto de unir los puntos.
Imagino esas figuras de las revistas infantiles de los 80s que traían puntos y uno tenía que unirlos. Al hacerlo, veríamos una figura.

Cuando uno ve los puntos solos, no la llega a detectar a esta figura, pero cuando los empezás a unir, va tomando forma.

En la vida uno va haciendo un montón de cosas que parece que no tienen mucha importancia y, sin embargo, cuando pasa el tiempo, y unís esas cosas "colgadas" entre sí y con otras cosas no tan colgadas que pasaron en tu vida, te podés dar cuenta de que el futuro, el destino, no es azaroso, y que uno lo fue forjando día a día, con cada decisión, con cada acción, con cada omisión. Con cada acierto y cada fracaso.

Hace poco escribí sobre cómo y en qué condiciones (buenas) llegué a Dorta y a la posibilidad de vivir y disfrutar de la vida en pareja, de un amor sano, que suma...en fin... ya me explayé sobre esto.

Antes de Dorta hice una movida inmobiliaria un tanto arriesgada. Por suerte, dio resultados y hoy nos permite estar buscando un hogar con todas las letras.
Ya con Dorta, decidimos que era hora de conocer el mundo -o aunque sea una partecita- y así fue que nos embarcamos para ver el Viejo Mundo y la Capital del Nuevo.
El primer viaje fue más por ganas que otra cosa, pero ya el segundo fue sabiendo que tal vez era la última oportunidad de poder hacer un viaje de esas características.

Y así como en su momento me había "sacado las ganas" de estar con muchas minas, ahora nos habíamos "sacado las ganas" de viajar.

Después vino también la desaceleración del ritmo, de los gastos, de las exigencias, de la necesidad de bienes materiales.

Es impresionante como puedo ir uniendo muchas de las decisiones que tomé en mi vida, de los puntos que recorrí y ver que esto que estamos viviendo responde a una lógica, a un plan que llevé a cabo sin siquiera saber que lo estaba haciendo.
Que el destino, que todas las cosas que "vienen" que se dan, responden a algo, son consecuencia de algo.

Se ve que -más allá de algunas malas rachas- no he tenido tantos días o semanas malos y, aunque sin darme cuenta, fui forjando este presente.
Seguro que estaría bueno que todos los días o las semanas terminaran con saldo positivo, pero no tengo nada de qué quejarme cuando hago el balance no ya de un día o un mes, sino de la última década y veo un saldo tan positivo.

domingo, 28 de junio de 2009

Uno siempre cree que los pasó a los padres. Siempre piensa que no te entienden, que son pacatos, que tienen menos onda que Fleco y Male.
¿De verdad piensan que cuando ellos eran jóvenes no hacían cualquiera? Es posible que no sea un "cualquiera" para alarmarnos a nosotros. Pero seguro que a sus padres sí.
Mi primer cigarrillo lo fumé a los 11.
Hoy veo un nene de 11 años en la calle y me parece un bebé.
¿Me puse pacato? ¿Estoy un poquito boludo?

No me quiero imaginar lo que va a ser cuando mis hijos sean jóvenes.
Hoy, a los 32 no tengo la inmadurez de los 20 y no tengo la "pacatez" de los mayores (o de los padres, mejor dicho).

Y se me ocurrió que a mis viejos les debe haber costado mucho verme llegar a casa con un arito (estamos hablando del 88, no del 2000), o con el pelo largo, o con un pañuelo en la cabeza intentando emular a Axl Rose... o con botas (no Charro... unas parecidas que vendían en Munro)

Y veo a amigos que tienen sus hijos, y se van poniendo más y más conservadores. Y los detesto por eso. Pero también entiendo que no lo hacen ni a propósito, ni mucho menos con maldad.
Supongo que será por temor a que su hijo sufra. Entonces queremos que sepa inglés, que tenga buenas notas, que vaya adoptando un perfil académico... que el día de mañana estudie una carrera... eso sí... "lo que quiera".
Y pasó tan poco tiempo desde las semanas previas al parto en las que lo único que querían era "QUE FUERA SANITO"
En tan poco tiempo ya lo llenaron de peso, de expectativas, de exigencias, de preconceptos.
Es como si uno se olvidara de ese deseo de que sea sanito, de que sea feliz.
Obviamente no lo hacen por maldad, pero pasa.

Entonces se me ocurrió escribir una carta para mis futuros hijos, desde este momento especial en mi vida, en el que ya dejé la pavada, pero todavía:
puedo divertirme
no tengo que preguntar cuál es la gracia de ir a un recital a gritar, saltar y chivar por 3 horas
no necesito una explicación para agarrarse una linda mamúa.
los amigos son de oro, y de fierro.
Cuando no pienso que cuando uno se fuma un porro es drogadicto.
Cuando todavía no hablo de "cigarrillos de droga".
Cuando no pienso que una mina que coge, que hace un pete, que se enfiesta, o que se come a una amiga es un atorranta.
Cuando pienso que la plata no hace la felicidad.
Cuando pienso que no hace falta seguir una carrera, sino una vocación.

Tengo miedo de convertirme en un pacato. Tengo miedo que mis miedos me hagan peor padre.


Ya que estamos... porque todavía no me decido... ¿a qué edad le darían esta carta? ¿Sería la misma edad si fuera hombre que mujer?

viernes, 12 de junio de 2009

el faso me la pone morcillona

miércoles, 10 de junio de 2009

Nunca me detuve a pensar en los pobres, en la gente que se mueren de hambre, o que son oprimidos.
Obviamente que siempre, cuando surgía el tema en alguna discusión, defendía los derechos de estos desprotegidos, pero -debo admitirlo- nunca me quitaron el sueño. Nunca me dolió su dolor.
Se que puede sonar egoísta o, porque no, un poco sorete, pero no lo estoy diciendo mal. Solamente que era algo que estaba lejos.

Desde que empezó a tomar forma la idea de tener un hijo esta relación con la miseria cambió.
Con el brote de gripe A. que hubo -que afectó a tan poca gente- y a la que se destinó -y destina- cantidades de dinero y de atención mundial, tanto por parte de los distintos gobiernos, como por los medios de prensa.

Y me duele, y me preocupa, y no puedo creer como las muertes de los pobres, de esos que nacieron para morir, pase de largo. Sea algo más de lo que trae este combo que llamamos vida.
No puedo creer como problemas que afectan a tanta gente, y de un modo tan dramático y urgente, no logre conmover a nadie.
Uno escucha historias policiales sobre robos, asesinatos, violaciones, Cromañón, Iraq, la Franja de Gaza y nos volvemos locos. Y todos los medios hablan y escriben de eso. Y todos los presidentes, y los ministros, y los políticos en general, se ocupan del tema.
Y ahora que se cayó este avión de mierda, todos somos no sólo expertos, sino también fanáticos y ávidos consumidores de información aeronáutica.

Y todos hablamos y opinamos sobre los miles de millones de dólares que habría que darle a General Motors, y si tendrían que ser 800 o 900 mil quintillones.

Cuba tiene uno de los índices de mortalidad infantil más bajos del mundo (menos que en Estados Unidos). De cada mil chicos que nacen, 7 se mueren.
En Zambia, de cada mil, serán 200 los que se morirán. Un 20 %. 1 de cada 5 chicos.

Y seamos realistas, no le importa a nadie. Entiendo que hay algunas organizaciones que se ocupan y preocupan por estos temas. Pero no son más numerosas, ni más poderosas, que las que se ocupan de salvar la capa de ozono, o al gato silvestre asiático.

Entonces no puedo más que pensar que todo esto se debe y se permite y se deja pasar porque los negros no son personas. La verdad es que no los consideramos como personas, como seres humanos. Son negros. Son de la National Geographic. Es normal, natural y está bien que les pasen estas cosas.

228 se murieron en el vuelo de Air France y parece una tragedia mundial.
No recuerdo si fue en un capítulo de los Simpsons o en qué otra serie en la que había habido un accidente y se había muerto una nenita que se llamaba Rose no se cuanto. Todos los medios fueron a cubrir la noticia y cuando sale la mamá (una latina) a hablar de su hija "Rosario", morochita, trigueña, todos los medios se fueron. No era noticia.

Y eso pasó con Maddie esa muñequita inglesa (u holandesa, no me acuerdo) que desaperció, con ese pelo rubio y esos ojazos celestes. Todo el mundo. Horas y horas de aire en los noticieros, la interpol, quilombos entre los gobiernos por la investigación de la policía portuguesa, litros y litros de tinta.
Porque una pendeja desapareció.
Sin tener que irnos a África, y sin tener que recurrir a los negros, podemos irnos acá nomás, a Jujuy, o a Misiones y vamos a ver montones de nenas que son compradas y vendidas, secuestradas, o alquiladas, prostituidas o violadas (principalmente en Misiones, porque son rubiecitas y/o de ojos claros), Y NO LE IMPORTA A NADIE.
Entonces... todo esto me dejó pensando

viernes, 29 de mayo de 2009

El día que entendí eso, me hice hombre.

martes, 19 de mayo de 2009

Las mamás que llevan y/o cargan a sus hijos a cococha (caballito), son buena onda.

Este post va dedicado a todas ellas

domingo, 17 de mayo de 2009

Aconsejaba Martín Fierro:

Hay hombres que de su cencia


tienen la cabeza llena;


hay sabios de todas menas,


mas digo sin ser muy ducho:


Es mejor que aprender mucho


El aprender cosas buenas.




Cuando era más chico e inexperto quería saber mucho, quería saber todo. Creía saber mucho.


Hoy por hoy, y pese a que seguí aprendiendo, cada día que pasa, cada libro que leo, cada lugar que conozco no hacen otra cosa más que reafirmar lo poco que sé y que conozco.

miércoles, 13 de mayo de 2009

"El que pregunta lo que no debe, se entera lo que no quiere".

Más claro, echale agua.
Yo no digo que haya que hacer oídos sordos, porque el dicho de recién es tan cierto como que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Pero el tema para por esa búsqueda enfermiza que hace la gente. Y creo que se aplica tanto a hombres como a mujeres, pelotudos por igual.

Gente que chequea mails, llamadas, mensajes de texto, historiales de messenger.
Que revisan pantalones, sacos y demás.
Que desconfían cuando el otro tiene una salida, cuando llega tarde, cuando no contesta el teléfono (ahí si que desesperan).

Una pareja es un poco como la convivencia.
Y no estoy diciendo que uno tiene que hacer la vista gorda, pero tampoco andar perseguidos.

Si vos revisás el inodoro con una lupa, seguramente encontrarás por algún rinconcito una cagadita.
Pero no es que revisaste porque olías algo feo... sino que fuiste especialmente a buscarlo.
Ahora, si no la hubieras buscado, no te habría cambiado nada. No fue una actitud del otro lo que te llevó a buscar, sino que el problema lo tenés vos.

No se a qué viene todo esto... pero ayer estaba hablando con un amigo que no había leído el Martín Fierro y casi lo cago a piñas.
Creo que gran parte de la historia de este país y de su sabiduría y cultura nacional puede encontrarse en esa obra maestra.
Y me llevó a pensar que estos dichos, que muchas veces uno repite al pedo, encierran mucho más saber del que creemos.

lunes, 11 de mayo de 2009

Estaba participando de una encuesta hecha por la Capi. Cuando comentaba me di cuenta de que lo que tenía para decir, excedía el espacio de un comentario.
(Tampoco descubrí la cura del cáncer eh!)

El tema, más allá del tipo de ropa interior en sí, pasa por la persona que la luce (o no).
Uno puede amar, o tenerle ganas a una chica entrada en carnes, con pocitos, etc... pero eso no nos hace ciegos.
Entonces, ponele que tenés un culo que da para alambrarlo y venderlo por hectáreas... no te pongas un hilo dental. Decile NO a la tanga.

Si sos más lisa que electro de Elvis, no te pongas un corset, porque es tan al pedo como tocarle las bolas a un tomuer.

Si andás flojita de cachas (piernas) no te pongas medias para ligas, porque al final de las mismas, se va a producir un efecto derrame, o rebalse que no es de lo mejorcito que uno podría ver.

Siguiendo con esa línea... si tenés cara de nena... ojos de dibujito chino... en fin, si sos "bonita" no te pongas las botas charoladas... es mejor ir por el lado del uniforme colegial, o de enfermera.

En cambio, si tu cara, tus ojos, tu ser grita "gata" ahí tenés que elegir.... bua... ahí hacé lo que quieras, porque todo va como trompada de loco.

Una cuestión más. Si vas a usar cualquier conjunto de más de 2 piezas... TENÉS que hacer un show. Ponerse las ligas, portaligas, etc., y jugarla de queruza no va.

Por dios, decile NO a los marrones y colores "piel".
Y no le tengas miedo al algodón, que es suavecito y da pa'l frote.

He dicho... cualquier cosa, me mandan la fotito y yo les digo.

lunes, 4 de mayo de 2009

Siguiendo un poco con la historia, fueron un poco más de 6 años de soltería (salpicada con algunas relaciones poco satisfactorias).
Fueron 6 años de joda, pero fueron también 6 años de estar solo. Acompañado por amigos y familia, claro, pero cuando apoyaba la cabeza en la almohada, por lo general estaba solo.

Fueron 6 años de ir adquiriendo mañas, de acostumbrarme y atesorar esa libertad que te da el no tener que congeniar con nadie. Amo y señor de mis dominios.

En ese tiempo uno va adquiriendo "olfato", así como un buen sommelier degusta vinos y puede darse cuenta de su composición, de su historia, de sus componentes con solo olerlos o probarlos, yo me había convertido en un sommelier.

Y era un sommelier que no tenía idea de qué era lo que buscaba. Nunca pude resumir en x palabras lo que busco en un mujer.
Pero tenía clarísimo lo que NO quería, lo que NO me gustaba y lo que No estaba dispuesto a sacrificar. (y eran muchas cosas).

Así se me iban acercando los 30 y estaba la posibilidad de tener una crisis en puerta.
Estaba más reflexivo que de costumbre. Y me preguntaba si esos 6 años y pico no habrían tenido ya un efecto devastador sobre mis posibilidades de vivir en pareja.
Estaba tan bien y tan cómodo solo, que no veía motivos para cambiar esa situación.
Y si bien siempre tuve la idea de formar una familia, empecé a aceptar que tal vez eso no sería posible.
La situación no me preocupó demasiado. Eventualmente encontraría una buena mujer para que fuera la madre de mis hijos, y con la que pudiera tener una excelente relación, más allá de funcionar o no como pareja.

Reviendo hoy esa determinación, me sigue pareciendo acertada. Los estándares sociales aceptados de familia no se me aplicaban, no encajaba en ninguna situación "políticamente correcta", entonces tenía que aceptar eso.

Fue una especie de alivio hacer ese pacto conmigo.
Un alivio que me permitió -a pocos días de llegar a los 30- el decidir tirar la casa por la ventana.
Resultado: Cena y fiesta en Pachá, canilla libre y VIP para mis amigos (de ese momento y esos que iban quedando por el camino). Estuvo espectacular. La joda siguió hasta las 8 am y así recibí mis 30.

Pero también fue un punto de quiebre. El fin de una era 

miércoles, 29 de abril de 2009

Angie escribió este post.
Mientras le dejaba un comentario, pensaba que sería un tema interesante para tratar. Que tenía más cosas para decir que las que corresponden a un comentario.

La cuestión, más o menos resumida, era que sucesivos chicos que pasaron por su vida, la "acusaban" de callada, de no terminar de mostrarse, de no agarrar el tramontina y abrir su pecho y cerebro para inspección.

Yo le decía que miles de veces me vi buscando la manera de callar a la chica en cuestión. Que pasé pasé tardes enteras viéndola a la cara, asintiendo como loco, sin escuchar una palabra de las que me decían, o mirándola a los ojos, recuerdo estar pensando más de una vez "que lindos ojos pa' partirte el ojete".
¿Qué me puede importar a mi lo que tenga para decirme? Cero. La nada misma.
Ojo, no es ni por machista, misógino, ni sorete, sino que si de verdad te gusta alguien, si estás sintiendo cosas profundas por esa persona, entonces lo que te pueda "contar" no sirve para nada. Las palabras son un complemento a las vivencias. Y las cosas que se cuentan al otro, no lo son de modo informativo, a modo de artículo periodístico, sino que vienen a cuento de algo que pasó, de algo que se está hablando.
Que se me siente una marmota al lado a contarme cosas de su secundaria, cuáles son sus comidas favoritas, o a explicarme la relación con sus padres no puede importarme menos (salvo que venga a colación de algo).

En fin. Yo daba por sentado que este planteo de "misteriosa" que cuenta Angie era propiedad exclusiva del género femenino.... (vamos. No me puteen y háganse cargo, si no de ustedes, de sus congéneres).

Y ahora me entero que no. Nuevamente, en el mundo de la blogósfera (pucha, que palabrita) me doy cuenta que la igualdad entre el hombre y la mujer -lamentablemente- se está dando.Está llegando ese día en el que seremos "iguales". Temo por el futuro de la especie.
Estos acercamientos que vengo viendo son siempre tomando las peores cosas del otro género.
La mujer ya no quiere ser mamá, ya no quiere cocinar o planchar... no encuentra ningún placer en llevar adelante una casa. Ahora les interesa "realizarse". Lo que nunca entendí es por qué la realización debe ser sólo profesional. Es como que quieren hacer carrera, llegar a quien sabe donde y ahora -gracias a los avances de la ciencia- a los 32, 33, empezar a preocuparse por encontrar un macho con quien aparearse y procrear.
(Lamentablemente, tengo que aclarar que me parece fantástico que la mujer trabaje y se realice profesionalmente. Simplemente me parece mal que la realización personal les parezca incompatible y por lo tanto, la pasen a segundo plano).

Y los hombres también toman lo peor de las mujeres y se mimetizan con ellas. Ahora están histéricos, se pasan horas probándose ropa. No se si ya llegó acá, pero ahora que estuve de viaje, tanto allá como en el Free Shop, vi que estaba lleno de cremas para hombres. Un set para afeitarse constaba de 6 pomos de distintas porquerías. Hasta donde yo sabía, la espuma de afeitar era ya un lujo frente al jabón.
Se hacen las manos, se hacen cortes de catálogo. Se hacen "socios" de peluquerías. Se ponen gel.
Y, según me contaron, los pendejos estos floggers, se planchan el pelo. Si si. Realizan el acto más típico de la mujer. SE PASAN LA PLANCHITAAAAA. Me quiero morir.

Y ahora, gracias a Angie, me doy cuenta de que también se aputan "intelectualmente".
No se a dónde iremos a parar (si se apaga Valderrama).

Niñas que leen este blog, por favor, cuéntenme (salió masoca el Opi), conocen chicos, hombres, que dicen frases del estilo:
- ¿Cómo me queda esto?
- ¿No me hace culo gordo?
- Mmmmmm.... me está saliendo un rollito.
- Estoy ahorrando para un transplante capilar.
- Verde y marrón no combinan.
- ¿Qué te pasa que estás callada?
- ¿En qué estás pensando?
- No me querés más.
- ¿Te jode si el viernes me voy a jugar al fútbol con los chicos?
- Gordi... hay que cambiar el cuerito. Llamás al plomero?
- ¿Por qué no reservas turno para los dos con la manicura?
- Contame de tu infancia... de tus días en lo de tus abuelos.

En fin... cualquier frase del estilo. Si son otras, castíguenme y cuenten.

Y les voy a dejar lo que considero que es un acto de bien a la humanidad. Un regalo del Opi.
Si conocen a un hombre que dice alguna de las huevadas anteriores (o similares) siéntenlo en un banquito. Párense delante de él. Levántenle el dedito índice y díganle "PELOTUDO!!!!... TE ESTÁS CONVIRTIENDO EN UNA CHICA COSMO"

Y si están de novias con uno de esos.... huyan

viernes, 24 de abril de 2009

1 Hay ciertas cosas que dependen de nosotros mismos, como nuestros juicios, nuestras tendencias, nuestros deseos y aversiones y, en una palabra, todas nuestras operaciones. Otras hay también que no dependen, como el cuerpo, las riquezas, la reputación, el poder; en una palabra, todo aquello que no es de nuestra operación.

2 Lo que depende de nosotros es libre por su naturaleza, y no puede ser impedido ni forzado de ningún hombre, y, al contrario, lo que no depende de nosotros es servil, despreciable y sujeto al ajeno poder.

3 Acuérdate, pues, que si juzgas por libre y tuyo lo que de su naturaleza es servil y sujeto al poder ajeno, hallarás muy grandes inconvenientes, y te verás confuso en todos tus designios y expuesto a mil molestias, y al fin acusarás a los dioses y a los hombres de tu infortunio. Y si, al contrario, creyeres ser tuyo solamente lo que de verdad te pertenece, y supieres considerar como externo o extranjero lo que en efecto lo es, cierto que nada será capaz ni bastante para desviarte de lo que te hayas propuesto hacer; que no emprenderás cosa alguna que te pese; que no acusarás a nadie, ni murmurarás; que ninguno te ofenderá; que no tendrás enemigos, ni padecerás jamás un mínimo desplacer.



(Me parece que no vale la pena ni acotar ni pasarlo a un lenguaje más llano o rodearlo de explicaciones, pero en definitiva, ustedes dirán. Yo lo leí muchas veces y lo tengo bastante masticado al tema, aunque hacía mucho que no lo leía y me está haciendo bastante bien esta relectura)

Enquiridión. de Epicteto (a pedido de Vulgar)

miércoles, 8 de abril de 2009

Desde ya les pido un poco de clemencia en cuanto a la narrativa de esta entrada. Sepan entender que es catártica y, por ende, sale de a borbotones.

Los dos últimos viajes que hice  tienen algo en común: no quise volver. Ni por un minuto se me cruzó por la cabeza algo -por más mínimo que fuera- que me diera ganas de volver.
(Aclaro que soy orgulloso tío de 2, a quienes veo todas las semanas y por quienes daría mi vida y doy mi baba regularmente).

Una de las grandes cagadas que tiene el haber hecho terapia unos cuantos años es que, con frecuencia, tendés a preguntarte cosas. A analizar tu situación, tus ganas, tus deseos, tus impulsos; incluso tus fantasías.
Todo esto se ve amplificado cuando ya de por sí sos una persona un tanto rebuscada. (no jodida, pero tampoco lisita, vio).

Hay gente que puede dejar de fumar simplemente dejando de fumar. Suena más estúpido de lo que es. El tipo (o la tipa) simplemente no fuman "ese" cigarrillo que quieren en "ese" momento. Y listo. Cuando les dan ganas, no fuman.

Otra gente -entre los que muchas veces me encuentro- cuando queremos dejar de fumar, empezamos a preguntarnos si es lo que en verdad queremos. Nos preguntamos cómo vamos a hacer en las vacaciones... y ni hablar de cuando el próximo verano recién salidos del mar nos prendamos al mate mientras encendemos un cigarrillo. Nos preguntamos si no será todo un truco publicitario de estos santurrones de pulmones limpios que sólo quieren convertirnos por motivos que aún permanecen ocultos.

Cuando sos de este último tipo de personas, cuando sentís que te morís de ganas de mudarte. De irte a otra provincia, o a otro país,  no sólo te preguntás por tus sobrinos, por los amigos, la familia, las costumbres, y demás. Sino que empezás a preguntarte qué necesidad tenés de mudarte. Más que la necesidad, en realidad estás tratando de averiguar qué es lo que anda mal en tu vida para que sientas las ganas de mudarte.
Empezás a decirte que un lugar no puede ser la diferencia entre la felicidad y la infelicidad. Que no hay que hacer xxx kilómetros para encontrar nada.
Pensás también que algo no está bien con vos, porque hay un montón de gente que vive donde vivís ahora y que tienen peores trabajos que vos, y sin embargo no abandonan. No se van.
Ni que hablar de todos los pensamientos que se te cruzan por la cabeza en el sentido de lo que puede llegar a pasar si no te va bien, o si, pese a irte bien, tampoco era ese "EL" lugar.

Porque si llega a ser así, entonces te fuiste al pedo. Y seguramente el del problema siempre fuiste vos (y no vos, en tu lugar). ¿Entonces? Abandonaste todo lo que tenías, te la jugaste para qué. ¿Para darte cuenta de que el problema era otro?


Hay veces en que ser reflexivo, pensante, inteligente puede ser bueno. Puede servirnos para darnos cuenta de muchas cosas. Para dirigir nuestra vida por carriles más agradables.

Hay veces en que tras la máscara de la reflexión y el pensamiento se esconde un ancla grande como una casa.

 

martes, 7 de abril de 2009

De nuevo estoy de vuelta
después de larga ausencia
igual que la calandria
que azota el vendaval
y traigo mil canciones
como leñitas secas
recuerdos de fogones
que invitan a matear.


Y si... me vine musical y folklórico.
Eso es lo que a veces produce una larga ausencia.

En esta puta ciudad todo se incendia y se va,
matan a pobres corazones.
En esta sucia ciudad no hay que seguir ni parar,
ciudad de locos corazones.

Y bueno... también estoy un poco embroncado... como con envidia.

Adoro descansar, entre la gente
Charlar o dibujar
Sentado en cualquier bar
(En cualquier lugar)

Ciudad de brujas y de asfalto
Un puerto sin salida al mar
Si navegar es tan preciso
Hoy voy a sentarme en el bar
A viajar

Y por qué no con una mezcla entre nostalgia y cuelgue.

Soy muy especial en relación a la música.
Por ejemplo, de Sabina, no pasé de escuchar (en alguna radio o perdido por ahí... esa garompa de que le dieron las 10 y las 11.... y en su momento, algunas del disco con Pito Faez).

No me cabe mucho ir escuchando música por la calle. Necesito que me hablen. Por lo tanto, todas mis radios (auto, celular, compu, casa) tienen sólo 2 estaciones memorizadas: Metro y R&P.

Con estos datos, parecería que no me interesa mucho la música, pero no es así.
Salvo honrosas excepciones, me gusta cualquier tipo de música. El límite está en que sea buena.
Tengo, yo diría, demasiada música. Tengo música que todavía no escuché.
Tengo algo así como 75.000 temas (lo que equivaldría si comprara CDs, a un poco más de 5.000).

Amo la música, pero todavía no encontré mi momento de escucha.
Ya tengo mi momento de lectura, de relajación, de hueveo, de vuelo... de cocina, de manualidades, etc... pero el de la música todavía no llegó.

Del viaje me traje algo así como 11 horas de video y al rededor de 3.000 fotos. Va a ser una ardua tarea la de comprimir ese viaje en 30 minutos (más largos son un embole)... pero la banda de sonido es lo que me permite recrearlo.
Lo raro, tal vez, es que no voy escuchando la banda de sonido mientras viajo. Lo hago cuando vuelvo.
Voy poniendo música... voy explorando cosas nuevas y cosas viejas. Hits, joyitas,y desconocidos.

Una vez que termino de editar este tipo de videos, la banda sonora queda en mi para siempre.
Cada vez que suena un tema de los que incluí en el video de Europa, me transporto al destino correspondiente.


¿Tienen ustedes sus bandas sonoras?

miércoles, 25 de marzo de 2009

Tienen, como les dije, toda la tecnología; toda la ropa; todo el diseño; toda la infraestructura; toda la plata; todo lo que se les ocurra.

Tienen además, una cuota extra de libertad. (Ya se que con la Patriot Act, te pueden intervenir los teléfonos, detenerte sin orden judicial y mil cosas más... pero al menos tienen la decencia de hacerlo por ley, no como en casa... sino, pregunten a cualquier periodista, que tiene todos lo teléfonos pinchados).

Cuando hablo de los peinados, de las ropas, looks, piercings, tatoos y demás, no hablo sólo de una cuestión de moda. Los tipos van a laburar así.
No se si será en todos los trabajos y en todas las empresas, pero se ve una cantidad de "diferentes" dando vueltas que es verdaderamente asombrosa.
Por ejemplo, llegás al subte y detrás de la ventanilla podés encontrarte con un gordo de 150 kg., o una viejita que se nota que estuvo en Woodstock y en el Club 54. Otro día te puede tocar una chica con un mechón violeta y 5 piercings en su cara.

Por la calle, ves también a la gente utilizando todo tipo de medio de transporte. Es muy loco, pero la gente no los usa para pasear o divertirse, sino que los usa posta como un medio de transporte. Así vemos gente en rollers, en skate (lleno), en longboards, en monopatines y, por supuesto, en bici.
Y no hablo de hippies. Todo tipo de gente.

Verdaderamente, es envidiable.

El perfil de la ciudad es bastante raro. Es una mezcla muy fuerte de lo viejo con lo nuevo. Hay vistas que son impresionantes y generalmente podés pararte en el medio de una de las Avenidas y ver el perfil de edificios por cientos y cientos de metros. (Algo que, en Bs.As. tal vez sólo consigas en Libertador, y en Av. de Mayo, viendo de plaza a plaza, la de Mayo y la de los dos Congresos).

El mercado... el volumen que manejan de consumo es exhorbitante. Como para que se den una idea, tienen 7 veces y media nuestra población.
Pero venden, por año, 36 veces más autos que nosotros.
Dicho de otra manera. En Argentina se venden 500.000 autos por año.
Si el consumo fuera idéntico, en Estados Unidos, deberían venderse 3,5 Millones.
Pero se venden 18 Millones.... UNA BARBARIDAD.

No se piensen que no voy  a ningún lado con todo esto, porque acá es donde corresponde meter el "y sin embargo"








Y sin embargo, los muy hijos de mil putas, no pueden encontrar una mejor manera de limpiarse el ojete, que no sea frotándose un pedazo de papel contra el culo.

A mi que me dejen de joder. Todo muy lindo, pero taaaaanto te cuesta poner un bidet.
Digo... no creo que sea mucho pedir, no?

Ojo, yo ya venía avisado, y -como saben- me gusta la pesca y la vida al aire libre, así que no es un tema de pánico. De hecho, he desarrollado un sistema para limpiarse el culo tan sólo con un boleto de colectivo (Tengo que explicarlo gráficamente así que, en todo caso, será motivo de otro post).
Pero que en el país más groso, el más pistola, con más todo del universo no haya un puto bidet... que se yo, como me da un poquito por las bolas.

Además, se ve que como castigo, la gente de activia está poniendo algo en mi comida, porque vengo visitando el ñoba por lo menos 2 veces por día.

Eso si, hay que reconocérselos, el papel higiénico de acá es muy superior al nuestro. Es más suavecito y resistente.


En fin... creo que todos los que soportaron mis puteadas contra Activia, deben saber que la corporación Mastellone está moviendo los hilos.
Ya lo saben... si algo llega a pasarme, hagan llegar esta entrada a las autoridades, y si no les dan bola, a Fabio Zerpa.... no se olviden que el Misterio es..... INFINITO

martes, 24 de marzo de 2009

Por muchos años pensé que esta dicotomía era real.
Obviamente, la asociaba al amor.
Era difícil entrever una posibilidad de ser enteramente libre y a la vez estar con otra persona.
No creo que la conclusión sea equivocada.
Tal vez, lo que hoy creo es que ni muy pelado, ni con dos pelucas. Es decir, la libertad absoluta no es tan copada como puede parecer en la teoría.

Igual, no era de esto de lo que quería hablar, al menos no desde este enfoque.

No voy a andar haciendo las típicas aclaraciones que debería hacer para aparecer como políticamente correcto, así que: el que tenga ganas de mirar esto con miopía mental, que lo haga.

La libertad que encontré en New York es impresionante.
A diferencia de Miami, es una ciudad en la que los inmigrantes vinieron a quedarse, a hacerse la América, a desarrollarse, a evolucionar, a progresar.
Casi todos tienen su grupo de pertenencia (Little Italy, Korea, Ukranie, Poland, el Chinatown, la zona de Harlem y el Bronx está plagada de Latinos, Kitchen's Hell de Irlandeses... y la lista sigue).

Esos guetos son refugios. Son lugares con personas con costumbres parecidas, con acentos, con problemas parecidos.
Pero fuera de esos guetos, todos tienen muy en claro a qué vinieron, y a dónde.
Saben -o creen- que este es "EL" país, el lugar donde podrán desarrollarse. Entonces, juegan con sus reglas. Aceptan el sistema , y se hacen parte.

En Miami la cosa no es tan así.
Ahí los Argentinos quieren convertir Miami en Argentina. Es bastante frustrante.

Pero me fui totalmente de tema.

Lo que quería contarles es que acá está la colección de freacks más grande del mundo.
Uno puede ponerse un sorete en la cabeza y nadie lo va a mirar mal.
El otro día, de paseo por el Central Park me topé con una serie de personajes y situaciones que me llamaron mucho la atención:

Pareja de homosexuales paseando juntos, con un bebé en un carrito.
Homosexuales jugando al freesbee (eran muy graciosos... super espásticos. Se notaba que ese era todo el deporte que habían hecho en la vida).
Grupo de mujeres improvisando danzas tipo expresión corporal en el medio del parque.
Gente (Mujeres, hombres, niños), reunidos cerca de un bruto pasacassettes con música loca, bailando en Rollers y otros en patines clásicos.
Perros con remeras. Algunos, hasta con zapatos.
Perros paseados en carritos de bebé.
De todo. Los colores que se les pueda ocurrir. Los peinados más locos del mundo.
En la quinta avenida hay un negocio de Prada. Como para que se den una idea, una camisa de hombre cuesta 800 dólares. Sin embargo, uno entra todo croto y lo tratan bien, y te abren la puerta, y te ofrecen asistencia.
No hay vergüenza de mirar las ofertas. No hay vergüenza de pedir un vaso de agua para acompañar un almuerzo, así uno ahorra los 3 dolarines que cuesta una coca.

Ahí, en el Central Park, uno puede encontrarse con su casa, esa que adoptó, y en la que compuso la canción más reaccionaria y revolucionaria que se pueda escribir. Pero lo hizo de una manera dulce, armónica y sencilla.
Lo hizo de una manera tal que gusta incluso a todos los que intenta meter el dedito.
Cuando estás parado ahí, el cuore late fuerte y las lágrimas hacen cola en tus ojos.
 

Que se yo, pero grossos como él, como Duchamp, como Pollok y paro acá para no aburrirlos, estuvieron viviendo acá, creando, alimentándose, nutriéndose.

Y uno pasea también y se va dando cuenta de que mientras más lugares y gente conoce, mientras más experiencias va haciendo, menos sabe.

Se que puede parecerles que toda esa libertad se paga con la soledad, pero, más allá de que la misma es combatida por los guetos, por los grupos de pertenencia, la gente acá es buena onda.
Mirando un mapa, se me acerca una señora a preguntarme si necesito su ayuda.
2 personas en la calle (americanas) me preguntaron dónde compré mi sombrero.
Y un guardia del MoMa (mi nuevo ídolo y amigo Frank), Negro tamaño ropero, con aros de diamante y una barba recortada que se cae de onda, me dice que mi sombrero tiene mucha onda, que debería usarlo siempre, incluso con trajes.
Me quedé pasmado.
Mi ego está un poco más alto que el Empire Estate.

En fin....



este es el Opina, mirando una locura de esas que acá tuvo buena repercusión, de un loco que también chorreaba onda.











domingo, 22 de marzo de 2009

Es una ciudad muy loca.
Hay exactamente todo lo que quieras, del tamaño y color que quieras. No importa lo que sea. Ropa, electrónica, comida, gente, zapatos, muebles... lo que sea. Hoy entré en Barnes & Noble y me quería morir. Ni hablar de los libros que había en esos 4 pisos gigantes, sino los cuadernos, lápices, libritos, tinteros, lapiceras, pluma fuente, lo que se les ocurra había (por supuesto que había también gran variedad de papeles carta con todo tipo de motivos).
Hay unas casas de artículos para oficina (Staples) que viene a ser abrochadora, que tiene unas cosas increíbles. Partiendo de la base de que tiene mil veces más huevadas tecnológicas que cualquier compumundo y las Galería Jardín juntos, hasta llegando a cuestiones de dibujo técnico, o lo que se les ocurra.
A veces uno se pierde un poco. Parece como que se ahoga en un mar de opciones.
Hay pasillos enteros con estantes a ambos lados llenos de ganchitos de todo tipo, tamaño y colores.
Los Markets acá son lo más.
Es impresionante la variedad de cosas que tienen. Una vez más, no se compara con ningún Híper nuestro. Una vez más, puede sobrepasarte. De quesos Philadelphia (tipo mendicrim) hay unas 15 variedades, y cada una de ellas viene en 4 presentaciones.
Dentro de estos mercaditos (que tienen, por ejemplo, 23 variedades de jugo de naranja), uno también encuentra sushi, pollo frito, fideos, ensaladas, lasagna, panchos, papas, etc.
De más está decir que tanto de Pepsi, como de Coca, tenemos unas 6 variedades de gustos y otras tantas de envases. Aunque no lo crean, hay dos tipos de latitas de cada una.

En fin. Uno está siempre con una sensación de llevarse todo (porque todo, absolutamente todo está más barato que en casa), pero sabiendo que aunque de a poco, todo suma, y que todo pesa y ocupa muuuucho lugar.

Hablando de lugar, háganse lugar para la próxima entrada, que supongo tratará sobre la gente acá.... les voy adelantando que estoy investigando la pista de la invasión china (aparentemente se están expandiendo en el mundo como tampón en el agua)

martes, 10 de marzo de 2009

Hace mucho tiempo que no puedo.
Cuando digo mucho tiempo, estoy hablando de muuuchos años.
Si mal no recuerdo, la última vez que exploté, fue en el 2000.
Y si bien mi explosión era justificada, contra quien exploté no lo tenía merecido.

Haciendo corta una larga historia, ahí estaba yo, sacado persiguiendo con un bate a un cuidacoche por 5 cuadras.

A lo largo de mi vida, tuve pocas explosiones físicas. Soy más bien verbal, y tengo mucha facilidad para lastimar al otro.

Cuando me lastiman a mi, me duele y mucho. Y si bien puedo perdonar, o dejar pasar ciertas cosas, jamás olvido nada y el perdón que doy no te devuelve al mismo lugar en el que estabas, sino que pasás a otra categoría.

Como se imaginarán, son muy pocas las personas que se mantienen en la lista original. Esos son los verdaderos amigos.

La cuestión es que aprendí a controlarme, a no usar toda mi acidez.
Alguna vez les pasó que están enojados y sienten como un gusto amargo en el medio de la lengua, medio metálico? Esa es la adrenalina. Y es lo que me hace saber que tengo más veneno para largar.

En realidad, es mentira eso de que no exploto. Imploto o exploto internamente.
Lo hago sin darme cuenta, hasta que un buen día, zas, una linda gastroenteritis aguda irrumpe en mi vida. O tal vez una neumonía atípica.

Siempre ante la adversidad, o ante una situación límite mantengo la calma -o mejor dicho, me tranquilizo totalmente-. Mis pulsaciones bajan, se me aclara la mente y me manejo con total frialdad.

Eso hace que tal vez ande con un palo en orto más tiempo del recomendable (que vendría a ser cero). Voy absorbiendo presiones, problemas, puteadas, desplantes, situaciones de mierda, violencia, etc., etc., y -supongo que- como no encuentro una manera sana o pacífica de ir liberando presión, me la voy tragando.

Generalmente la explosión interna viene precedida de períodos de silencio y de introspección profundos.

Hace muchos años ya que estoy pensando en cambiar drásticamente mi vida, empezando por mi lugar de residencia. La mayor traba son mis sobrinos. Por mi, por ellos, y por lo que veo que disfrutan a la familia que tienen cerca. Me cuesta pensar en privar a mis futuros vástagos de tal placer.

Hace ya rato que vengo pensando que debe haber una opción intermedia, pero sinceramente no la encuentro. La rutina y la ciudad, me sacan las ganas de buscar, o me chupan la imaginación.

Este viernes me voy de vacaciones. Voy a ver una ciudad y un mundo nuevo. Voy a vivirla. Voy a conocerla.
Espero encontrar alguna respuesta.

viernes, 6 de marzo de 2009


La conducta del hombre en los baños públicos puede decir mucho sobre su personalidad.

Con la proliferación de restós chick también han ganado lugar los baños de diseñador.
Puede verse todo tipo de baños, de todas formas, colores y olores.
No voy a entrar a hablar de los cartelitos que deberían indicar cuál es el de hombres y cuál el de mujeres.

La cuestión es que hay mingitorios que son más privados que otros.
Hay algunos que directamente no tienen ningún tipo de división entre uno y otro.
Como regla general, en los mingitorios, siempre -con más o menos esfuerzo- el de al lado puede pegar una pispeada.


Habiendo acumulado mucha experiencia a lo largo de la vida, uno ha visto cada cosa.
Pero siempre me llamó la atención la situación en que hay mingitorios libres y el flaco va a la cabina -privada, por supuesto- a mear.
Incluso esperan a que alguna se desocupe en vez de usar el mingitorio disponible.
Los baños de hombres no son el paraíso de la higiene (y tampoco voy a entrar a debatir acá la pulcritud de los de mujeres, porque esos sí que son verdaderamente asquerosos. Quien lo diría, pero resultan mucho más chanchas que nosotros).
Me fui de tema. La cuestión es que uno intenta tocar lo menos posible, así que, salvo que hayas tomado Activia, no cerrás la puerta.

Entonces, la cuestión, parece, sería la de ocultar el miembro de la vista ajena.

Pero entonces, cabe preguntarse ¿Quien corrrrno quiere verte?
¿Qué es lo que pasa por tu mente cuando entrás a un baño, que te ponés a pensar en avistajes de chotos?


Sólo dos posibilidades caben:

                  o se la mastic                                                            o tiene complejo (o lo tiene)


                                    


Pd. No se por qué mierda me escribe subrayado, ni como sacarlo