Muchas veces fue olvidado.
Por sus pares, por sus superiores, por los que otorgan reconocimientos.
Tampoco los veo a ustedes hablando mucho de él.
Parece que todo su esfuerzo y dedicación no hubieran significado nada.
Que años de preparación y de sacrificios fueron en vano.
Parece que no importa qué es lo que uno haya hecho por la gente que lo rodea, por la gente de su tierra, y por la humanidad toda. Nunca será suficiente. Siempre el olvido estará allí, a la vuelta de la esquina.
Yo elijo ver su obra como un todo. Como una enseñanza, como una fuente inagotable de sabiduría a la que siempre podré recurrir.
Y parece que algo de resultado da, porque últimamente, en algunos comentarios, me llamaron «grosso».
Les agradezco a todos... y ojalá algún día pueda ser merecedor de semejante calificativo.
Pero hoy el homenaje es para él.
UN VERDADERO GROSSO.

Alguien no está de acuerdo?
RSS Feeds
File Under :
