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martes, 7 de abril de 2009

De nuevo estoy de vuelta
después de larga ausencia
igual que la calandria
que azota el vendaval
y traigo mil canciones
como leñitas secas
recuerdos de fogones
que invitan a matear.


Y si... me vine musical y folklórico.
Eso es lo que a veces produce una larga ausencia.

En esta puta ciudad todo se incendia y se va,
matan a pobres corazones.
En esta sucia ciudad no hay que seguir ni parar,
ciudad de locos corazones.

Y bueno... también estoy un poco embroncado... como con envidia.

Adoro descansar, entre la gente
Charlar o dibujar
Sentado en cualquier bar
(En cualquier lugar)

Ciudad de brujas y de asfalto
Un puerto sin salida al mar
Si navegar es tan preciso
Hoy voy a sentarme en el bar
A viajar

Y por qué no con una mezcla entre nostalgia y cuelgue.

Soy muy especial en relación a la música.
Por ejemplo, de Sabina, no pasé de escuchar (en alguna radio o perdido por ahí... esa garompa de que le dieron las 10 y las 11.... y en su momento, algunas del disco con Pito Faez).

No me cabe mucho ir escuchando música por la calle. Necesito que me hablen. Por lo tanto, todas mis radios (auto, celular, compu, casa) tienen sólo 2 estaciones memorizadas: Metro y R&P.

Con estos datos, parecería que no me interesa mucho la música, pero no es así.
Salvo honrosas excepciones, me gusta cualquier tipo de música. El límite está en que sea buena.
Tengo, yo diría, demasiada música. Tengo música que todavía no escuché.
Tengo algo así como 75.000 temas (lo que equivaldría si comprara CDs, a un poco más de 5.000).

Amo la música, pero todavía no encontré mi momento de escucha.
Ya tengo mi momento de lectura, de relajación, de hueveo, de vuelo... de cocina, de manualidades, etc... pero el de la música todavía no llegó.

Del viaje me traje algo así como 11 horas de video y al rededor de 3.000 fotos. Va a ser una ardua tarea la de comprimir ese viaje en 30 minutos (más largos son un embole)... pero la banda de sonido es lo que me permite recrearlo.
Lo raro, tal vez, es que no voy escuchando la banda de sonido mientras viajo. Lo hago cuando vuelvo.
Voy poniendo música... voy explorando cosas nuevas y cosas viejas. Hits, joyitas,y desconocidos.

Una vez que termino de editar este tipo de videos, la banda sonora queda en mi para siempre.
Cada vez que suena un tema de los que incluí en el video de Europa, me transporto al destino correspondiente.


¿Tienen ustedes sus bandas sonoras?

miércoles, 1 de abril de 2009

Lamentablemente, esta aventura por la gran manzana va llegando a su final.
Ya se divisa el camino de vuelta.
Las pilas de ropa sucia están crecidas.
Las valijas ya se muestran ávidas de engullir lo que, seguramente, no terminarán de albergar.

Si leen los suplementos de cultura de cualquiera de los diarios, podrán ver la principal razón por la que llegué a esta nueva experiencia.
"Tangled Alphabets"
Se aplica también  a este viaje. A seguir conociendo el mundo. A seguir conociendo gente. A seguir aprendiendo cosas. A seguir absorbiendo experiencias.
A seguir dándome cuenta, cada vez, que sé menos.

Ojalá este viaje pueda ser un nuevo punto de inflexión en mi vida. Un nuevo giro, una nueva parada, o estación, en la que el rumbo cambia.

Me doy cuenta de que los viajes, la desconexión de la rutina y la conexión a -vaya uno a saber qué-, pueblan mi cabeza de proyectos, de ganas.
Espero que la rutina y la densidad de baires no tengan su demoledor efecto.

Nos veremos a la vuelta, ya desde casa.
Fíjense si encuentran algo de la muestra. 

miércoles, 25 de marzo de 2009

Tienen, como les dije, toda la tecnología; toda la ropa; todo el diseño; toda la infraestructura; toda la plata; todo lo que se les ocurra.

Tienen además, una cuota extra de libertad. (Ya se que con la Patriot Act, te pueden intervenir los teléfonos, detenerte sin orden judicial y mil cosas más... pero al menos tienen la decencia de hacerlo por ley, no como en casa... sino, pregunten a cualquier periodista, que tiene todos lo teléfonos pinchados).

Cuando hablo de los peinados, de las ropas, looks, piercings, tatoos y demás, no hablo sólo de una cuestión de moda. Los tipos van a laburar así.
No se si será en todos los trabajos y en todas las empresas, pero se ve una cantidad de "diferentes" dando vueltas que es verdaderamente asombrosa.
Por ejemplo, llegás al subte y detrás de la ventanilla podés encontrarte con un gordo de 150 kg., o una viejita que se nota que estuvo en Woodstock y en el Club 54. Otro día te puede tocar una chica con un mechón violeta y 5 piercings en su cara.

Por la calle, ves también a la gente utilizando todo tipo de medio de transporte. Es muy loco, pero la gente no los usa para pasear o divertirse, sino que los usa posta como un medio de transporte. Así vemos gente en rollers, en skate (lleno), en longboards, en monopatines y, por supuesto, en bici.
Y no hablo de hippies. Todo tipo de gente.

Verdaderamente, es envidiable.

El perfil de la ciudad es bastante raro. Es una mezcla muy fuerte de lo viejo con lo nuevo. Hay vistas que son impresionantes y generalmente podés pararte en el medio de una de las Avenidas y ver el perfil de edificios por cientos y cientos de metros. (Algo que, en Bs.As. tal vez sólo consigas en Libertador, y en Av. de Mayo, viendo de plaza a plaza, la de Mayo y la de los dos Congresos).

El mercado... el volumen que manejan de consumo es exhorbitante. Como para que se den una idea, tienen 7 veces y media nuestra población.
Pero venden, por año, 36 veces más autos que nosotros.
Dicho de otra manera. En Argentina se venden 500.000 autos por año.
Si el consumo fuera idéntico, en Estados Unidos, deberían venderse 3,5 Millones.
Pero se venden 18 Millones.... UNA BARBARIDAD.

No se piensen que no voy  a ningún lado con todo esto, porque acá es donde corresponde meter el "y sin embargo"








Y sin embargo, los muy hijos de mil putas, no pueden encontrar una mejor manera de limpiarse el ojete, que no sea frotándose un pedazo de papel contra el culo.

A mi que me dejen de joder. Todo muy lindo, pero taaaaanto te cuesta poner un bidet.
Digo... no creo que sea mucho pedir, no?

Ojo, yo ya venía avisado, y -como saben- me gusta la pesca y la vida al aire libre, así que no es un tema de pánico. De hecho, he desarrollado un sistema para limpiarse el culo tan sólo con un boleto de colectivo (Tengo que explicarlo gráficamente así que, en todo caso, será motivo de otro post).
Pero que en el país más groso, el más pistola, con más todo del universo no haya un puto bidet... que se yo, como me da un poquito por las bolas.

Además, se ve que como castigo, la gente de activia está poniendo algo en mi comida, porque vengo visitando el ñoba por lo menos 2 veces por día.

Eso si, hay que reconocérselos, el papel higiénico de acá es muy superior al nuestro. Es más suavecito y resistente.


En fin... creo que todos los que soportaron mis puteadas contra Activia, deben saber que la corporación Mastellone está moviendo los hilos.
Ya lo saben... si algo llega a pasarme, hagan llegar esta entrada a las autoridades, y si no les dan bola, a Fabio Zerpa.... no se olviden que el Misterio es..... INFINITO

martes, 24 de marzo de 2009

Por muchos años pensé que esta dicotomía era real.
Obviamente, la asociaba al amor.
Era difícil entrever una posibilidad de ser enteramente libre y a la vez estar con otra persona.
No creo que la conclusión sea equivocada.
Tal vez, lo que hoy creo es que ni muy pelado, ni con dos pelucas. Es decir, la libertad absoluta no es tan copada como puede parecer en la teoría.

Igual, no era de esto de lo que quería hablar, al menos no desde este enfoque.

No voy a andar haciendo las típicas aclaraciones que debería hacer para aparecer como políticamente correcto, así que: el que tenga ganas de mirar esto con miopía mental, que lo haga.

La libertad que encontré en New York es impresionante.
A diferencia de Miami, es una ciudad en la que los inmigrantes vinieron a quedarse, a hacerse la América, a desarrollarse, a evolucionar, a progresar.
Casi todos tienen su grupo de pertenencia (Little Italy, Korea, Ukranie, Poland, el Chinatown, la zona de Harlem y el Bronx está plagada de Latinos, Kitchen's Hell de Irlandeses... y la lista sigue).

Esos guetos son refugios. Son lugares con personas con costumbres parecidas, con acentos, con problemas parecidos.
Pero fuera de esos guetos, todos tienen muy en claro a qué vinieron, y a dónde.
Saben -o creen- que este es "EL" país, el lugar donde podrán desarrollarse. Entonces, juegan con sus reglas. Aceptan el sistema , y se hacen parte.

En Miami la cosa no es tan así.
Ahí los Argentinos quieren convertir Miami en Argentina. Es bastante frustrante.

Pero me fui totalmente de tema.

Lo que quería contarles es que acá está la colección de freacks más grande del mundo.
Uno puede ponerse un sorete en la cabeza y nadie lo va a mirar mal.
El otro día, de paseo por el Central Park me topé con una serie de personajes y situaciones que me llamaron mucho la atención:

Pareja de homosexuales paseando juntos, con un bebé en un carrito.
Homosexuales jugando al freesbee (eran muy graciosos... super espásticos. Se notaba que ese era todo el deporte que habían hecho en la vida).
Grupo de mujeres improvisando danzas tipo expresión corporal en el medio del parque.
Gente (Mujeres, hombres, niños), reunidos cerca de un bruto pasacassettes con música loca, bailando en Rollers y otros en patines clásicos.
Perros con remeras. Algunos, hasta con zapatos.
Perros paseados en carritos de bebé.
De todo. Los colores que se les pueda ocurrir. Los peinados más locos del mundo.
En la quinta avenida hay un negocio de Prada. Como para que se den una idea, una camisa de hombre cuesta 800 dólares. Sin embargo, uno entra todo croto y lo tratan bien, y te abren la puerta, y te ofrecen asistencia.
No hay vergüenza de mirar las ofertas. No hay vergüenza de pedir un vaso de agua para acompañar un almuerzo, así uno ahorra los 3 dolarines que cuesta una coca.

Ahí, en el Central Park, uno puede encontrarse con su casa, esa que adoptó, y en la que compuso la canción más reaccionaria y revolucionaria que se pueda escribir. Pero lo hizo de una manera dulce, armónica y sencilla.
Lo hizo de una manera tal que gusta incluso a todos los que intenta meter el dedito.
Cuando estás parado ahí, el cuore late fuerte y las lágrimas hacen cola en tus ojos.
 

Que se yo, pero grossos como él, como Duchamp, como Pollok y paro acá para no aburrirlos, estuvieron viviendo acá, creando, alimentándose, nutriéndose.

Y uno pasea también y se va dando cuenta de que mientras más lugares y gente conoce, mientras más experiencias va haciendo, menos sabe.

Se que puede parecerles que toda esa libertad se paga con la soledad, pero, más allá de que la misma es combatida por los guetos, por los grupos de pertenencia, la gente acá es buena onda.
Mirando un mapa, se me acerca una señora a preguntarme si necesito su ayuda.
2 personas en la calle (americanas) me preguntaron dónde compré mi sombrero.
Y un guardia del MoMa (mi nuevo ídolo y amigo Frank), Negro tamaño ropero, con aros de diamante y una barba recortada que se cae de onda, me dice que mi sombrero tiene mucha onda, que debería usarlo siempre, incluso con trajes.
Me quedé pasmado.
Mi ego está un poco más alto que el Empire Estate.

En fin....



este es el Opina, mirando una locura de esas que acá tuvo buena repercusión, de un loco que también chorreaba onda.











domingo, 22 de marzo de 2009

Es una ciudad muy loca.
Hay exactamente todo lo que quieras, del tamaño y color que quieras. No importa lo que sea. Ropa, electrónica, comida, gente, zapatos, muebles... lo que sea. Hoy entré en Barnes & Noble y me quería morir. Ni hablar de los libros que había en esos 4 pisos gigantes, sino los cuadernos, lápices, libritos, tinteros, lapiceras, pluma fuente, lo que se les ocurra había (por supuesto que había también gran variedad de papeles carta con todo tipo de motivos).
Hay unas casas de artículos para oficina (Staples) que viene a ser abrochadora, que tiene unas cosas increíbles. Partiendo de la base de que tiene mil veces más huevadas tecnológicas que cualquier compumundo y las Galería Jardín juntos, hasta llegando a cuestiones de dibujo técnico, o lo que se les ocurra.
A veces uno se pierde un poco. Parece como que se ahoga en un mar de opciones.
Hay pasillos enteros con estantes a ambos lados llenos de ganchitos de todo tipo, tamaño y colores.
Los Markets acá son lo más.
Es impresionante la variedad de cosas que tienen. Una vez más, no se compara con ningún Híper nuestro. Una vez más, puede sobrepasarte. De quesos Philadelphia (tipo mendicrim) hay unas 15 variedades, y cada una de ellas viene en 4 presentaciones.
Dentro de estos mercaditos (que tienen, por ejemplo, 23 variedades de jugo de naranja), uno también encuentra sushi, pollo frito, fideos, ensaladas, lasagna, panchos, papas, etc.
De más está decir que tanto de Pepsi, como de Coca, tenemos unas 6 variedades de gustos y otras tantas de envases. Aunque no lo crean, hay dos tipos de latitas de cada una.

En fin. Uno está siempre con una sensación de llevarse todo (porque todo, absolutamente todo está más barato que en casa), pero sabiendo que aunque de a poco, todo suma, y que todo pesa y ocupa muuuucho lugar.

Hablando de lugar, háganse lugar para la próxima entrada, que supongo tratará sobre la gente acá.... les voy adelantando que estoy investigando la pista de la invasión china (aparentemente se están expandiendo en el mundo como tampón en el agua)